Parecer ser que mi pesadilla ya tiene forma, nombre y hasta cara.
Ya puede hasta levantarse todas las mañanas para tomarse un café conmigo y tumbarse por las noches en la cama a mi lado.
No me deja dormir porque lo único que quiere hacer es recordarte.
Y lo siento, pero estoy cansada. Estoy cansada de pensar una y otra vez que en algún momento me servirá de algo echarte de menos.
Sin embargo me da tanto miedo empezar otra vez que prefiero quedarme estancada en un "quiero y no puedo".
Te odio por haberme dejado hecha trizas...
pero te quiero, porque siempre voy a hacerlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario